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Acuerdo de Tercer País Seguro firmado entre EE.UU. y Paraguay marca un hito en Sudamérica

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Estados Unidos y Paraguay han oficializado un Acuerdo de Tercer País Seguro, transformándose en el pionero de este tipo firmado en América del Sur. El acuerdo dispone que quienes buscan asilo y están en territorio estadounidense podrán gestionar sus solicitudes de protección en Paraguay, representando un cambio significativo en la dinámica migratoria de la región.

El Departamento de Estado de Estados Unidos comunicó que este pacto facilitará compartir la responsabilidad en el control de los movimientos migratorios, además de intentar reducir el mal uso del sistema de asilo en territorio estadounidense.

Colaboración enfocada en tratar la migración

El titular de Estado, Marco Rubio, destacó que la colaboración con Paraguay es crucial para mantener una estrategia completa contra la inmigración ilegal. De acuerdo con sus afirmaciones, la iniciativa pretende fortalecer la seguridad en las fronteras de Estados Unidos mientras se fortalece la cooperación internacional en asuntos migratorios.

“El esfuerzo colaborativo con naciones aliadas es crucial para desalentar la migración irregular y reforzar las fronteras”, afirmó el diplomático, quien también expresó su agradecimiento al presidente de Paraguay, Santiago Peña, por su dedicación a esta nueva forma de colaboración.

Formalización del pacto y situación política

El documento fue rubricado en Washington por el canciller paraguayo, Rubén Ramírez, durante una ceremonia oficial que refuerza los lazos bilaterales entre ambas naciones. Aunque la Cancillería paraguaya no ha emitido declaraciones públicas hasta el momento, la firma refleja la disposición del gobierno de Paraguay de participar en iniciativas regionales vinculadas a la migración y la seguridad.

Este pacto representa también un hito en la política migratoria del presidente Donald Trump durante su segundo mandato, caracterizado por medidas más estrictas en materia de asilo e inmigración. En su primera administración, Trump ya había impulsado convenios similares con Guatemala, El Salvador y Honduras en 2019, conocidos como Acuerdos de Cooperación de Asilo, los cuales fueron posteriormente suspendidos por el presidente Joe Biden.

Implicaciones para el sistema de asilo

El acuerdo entre Estados Unidos y Paraguay podría tener repercusiones significativas en la manera en que se procesan las solicitudes de asilo. Al trasladar a solicitantes hacia un tercer país considerado seguro, Washington busca reducir la presión sobre su sistema migratorio y limitar la llegada irregular de personas a su frontera sur.

En este contexto, Paraguay adopta un papel sin precedentes en la región, presentándose como nación acogedora para aquellos que buscan refugio internacional. Esta acción introduce un panorama innovador para las políticas de migración en Sudamérica, iniciando el diálogo sobre la habilidad de los países de la zona para proporcionar condiciones adecuadas de seguridad, asistencia y procedimientos legales a las personas que solicitan asilo.

Relevancia regional y proyecciones

El acuerdo permite que en el futuro se tengan en cuenta a más naciones sudamericanas dentro de iniciativas parecidas promovidas por Washington. La formalización del tratado, aparte de fortalecer la colaboración bilateral, muestra el deseo de Estados Unidos de ampliar su política de tercer país seguro más allá de Centroamérica, extendiendo su impacto hacia el Cono Sur.

La decisión también puede generar discusiones en el ámbito internacional sobre la responsabilidad compartida frente a los flujos migratorios y el papel que deben asumir los Estados receptores. En el caso de Paraguay, el acuerdo representa tanto un desafío como una oportunidad para fortalecer sus instituciones migratorias y su capacidad de atención humanitaria.

Por Otilia Adame Luevano